La combinación de presoterapia y ultracavitación en una misma sesión potencia el efecto drenante y reductor: primero se trabaja la grasa localizada con cavitación y después se favorece su eliminación con el drenaje de la presoterapia.

Empezamos con ultracavitación sobre la zona elegida (abdomen, piernas...) para actuar sobre la grasa localizada, y terminamos con presoterapia para drenar y activar la circulación, con manguitos de compresión neumática.
Dura unos 60 minutos entre ambas fases. No requiere ningún tiempo de recuperación: puedes retomar tu rutina justo después.
Se recomienda beber agua abundante tras la sesión para favorecer el drenaje. Los resultados son progresivos y mejoran con un ciclo de sesiones periódicas.
No. La ultracavitación se nota como un ligero cosquilleo y la presoterapia es una compresión progresiva y relajante, sin molestias.
Sí, se puede alternar con sesiones de presoterapia o ultracavitación por separado según cómo evolucione tu objetivo.